Hábitos esenciales para mantener el orden y mimar el ambiente de tu hogar

Los hábitos esenciales son pequeñas acciones o gestos que hacemos en el día a día, costumbres que nos facilitan la vida y permiten que podamos disfrutar profundamente de nuestras pertenencias y del hogar. 

En ese sentido, realizar en casa un proceso de orden completo a través del método KonMari® puede ser totalmente transformador, especialmente si eres una persona caótica. Por un lado, porque el trabajo que vas a realizar genera un gran impacto y te da la oportunidad de crear esquemas nuevos. Por otro lado, porque durante ese recorrido irás asimilando nuevas costumbres o formas operar, y constatarás los beneficios casi desde el primer momento: ahorro de tiempo, sensación de ligereza, disminución del estrés, conocerte en profundidad, sentirte más conectada contigo misma, tus seres queridos y tu hogar…  

Considero que todos los hábitos esenciales pueden ayudar a tu bienestar. Sin embargo, quizá no necesites poner en práctica todas ellas. Dependiendo de tu personalidad, tus necesidades o tu estilo de vida habrá unas que encajen mejor que otras. Por ello, todo el trabajo de autoconocimiento que puedas realizar previamente te será de gran ayuda.

En todo caso, quiero ofrecerte algunos hábitos esenciales sencillos y prácticos para que puedas implementarlos hoy mismo:

 

1. Renueva la energía de tu casa cada día

¿Sabes que en Japón tienen un momento del día llamado la “la hora del futón”? Es ese momento en el que los nipones sacan sus futones a la ventana para que se aireen y desinfecten al sol. Si pasáramos por la calle en esa hora veríamos las ventanas llenas de colchones.

Nuestro tipo de camas no permiten airearlos con tanto ímpetu, pero adaptar ese hábito a nuestra realidad, sacando las sábanas y fundas nórdicas me parece muy interesante. 

2. El sistema vertical

Utiliza este sistema para guardar todo lo que tengas en las estanterías y armarios.  Se puede guardar todo o casi todo con este sistema: ropa, libros, documentos, objetos de baño y cocina… pero es especialmente útil en el caso de la ropa y todo tipo de textiles: ropa de cama, mantelería etc. Con ello, además de ahorrar espacio, ganarás visibilidad y accesibilidad.

3. Devolver cada objeto a su sitio

Para ello es imprescindible que cada objeto tenga una ubicación concreta (sí sí, cada uno de ellos, por pequeño o insignificante que parezca). Así la tarea de devolverlo a su sitio es más sencilla  y  simplemente tendrás que tomar el compromiso de ponerlo en práctica cada vez que termines de utilizar algo. Este hábito es muy importante cuando finalizas etapas concretas de la jornada, te pongo algunos ejemplos: 

- Cuando te levantes -terminas de dormir- deja la cama echa para que a la noche cuando vuelvas sea gustoso meterte en ella y te ayude en el descanso.

- Recoge la mesa y tus objetos al final de la jornada laboral, más si teletrabajas

- Con los peques es importante transmitirles el hábito de recoger sus juguetes cuando terminen de jugar para que lo tenga todo listo al día siguiente

- Lo mismo en la cocina, deja todo limpio y recogido cuando practiques el batch-cooking o acabes de cocinar la comida del día 

4. Evita los pasos intermedios

Cuando recoges la ropa, recibes tu correo o facturas etc. Intenta evitar ese paso intermedio en el que dejas los objetos en un sitio para gestionarlos más tarde. Me refiero, por ejemplo, a que planches, dobles y guardes la ropa inmediatamente después de recogerlo. Procura no dejarlo amontonado en el cuarto de la plancha durante días. Lo mismo con los documentos. No dejes que se acumulen en cualquier rincón de la casa, gestiónalos nada más que entren en casa y guárdalos en la carpeta que corresponda. 

 

5. Elimina envoltorios, envases y etiquetas, y disfruta de tus adquisiciones

Los envoltorios, y más concretamente los de plástico o los que vienen llenos de mensajes, además de ser poco sostenibles, crean mucho ruido mental. 

 Después de un proceso de orden tendrás las pertenencias que realmente quieres y necesitas. Seguramente dejarás ir muchos objetos inservibles, duplicados o que no te generan felicidad. De modo que lo que quede realmente tendrá sentido en tu vida. Así que sácalos de las bolsas en las que los guardabas esperando a que llegue un momento especial, quita la etiqueta o desenfunda esa ropa de casa (prendas, ropa de cama, mantelería….) que te compraste y que tienes sin estrenar, luces esos objetos que has adquirido con tanto amor y dan tanta alegría a la casa.

Disfruta cada día de los objetos que tienes a tu alrededor, en especial de aquellos que sean más importantes o únicos para ti. Así activarás la energía de tu hogar y se llenará de cariño y felicidad. 

 

El artículo está escrito por Sara de Kokoro Tailerra, si quieres ver más contenidos puedes pinchar aquí

 

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