El cambio de hora y los ritmos circadianos

¿Sabes que la primera vez que se hablo de cambio de hora fue en la Primera Guerra Mundial? Los alemanes para ahorrar en iluminación artificial y carbón, decidieron cambiar la hora con la llegada del frío.  

Desde entonces 74 países han adoptado este modelo, cuyos defensores nos hablan de ahorro energético y de un uso más responsable de la misma. Aunque seguro que hoy muchos os habéis levantado más cansados, irritados y con pocas ganas de hacer nada. 

Este pequeño desfase horario que vivimos dos días al año, afecta más a los niños y las personas mayores. De hecho, Hipocrates (padre de la medicina moderna) ya observó que había personas que se adaptaban mejor al verano y otras a la luz del invierno. 

Todos estos datos históricos y curiosidades, nos explican lo que son los ciclos circadianos. Los seres vivos tenemos ciclos que se suceden cada 24 horas y están marcados por la luz solar. En nuestro caso, podríamos hablar de la noche para dormir y el día para estar más activos. 

La luz solar hace que nuestra glándula pineal mande al cerebro la orden de dejar de producir melatonina, la hormona de la que depende nuestro sueño. Al mismo tiempo, cuando anochece nuestros nervios ópticos comunican al cerebro que ha llegado el momento de segregar melatonina  para descansar. 

Como hoy justo acabamos de atrasar los relojes y, aunque hayamos dormido una hora más puede que estemos de mal humor, vamos a ver algunos consejos sencillos para que nos cueste menos hoy conciliar el sueño. 

 

  • Aunque sea domingo y apetezca mucho, intenta no echarte la siesta. 

  • Adelante la cena y las rutinas de baño si tienes peque, así que el cambio es más progresivo y puedes aprovechar para acostarte antes. 

  • Sal hoy a dar una vuelta e intenta recibir tu dosis de luz para potenciar la melanina y sentirte de mejor humor. 

 

¿Notas mucho los cambios de hora? ¿Conocías los ritmos circadianos de tu cuerpo?

 

 

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