¿La ropa de cama se puede meter en la secadora?

by Esther Ruiz Casquel

Llega el frío, la ropa tarda días en secarse en medio del salón y la pregunta vuelve cada invierno: ¿se puede meter la ropa de cama en la secadora sin que encoja? 

La respuesta corta es sí. La larga es que depende de cómo lo hagas. Como fabricamos nuestra ropa de cama en nuestro taller, sabemos exactamente qué aguanta cada tejido. Te lo contamos.

¿Por qué encoge la ropa de cama en la secadora?

Durante la fabricación, las fibras del tejido se tensan para que la tela quede lisa. Cuando juntas calor y humedad, esas fibras tienden a volver a su tamaño natural. Por eso lo que encoge no es la secadora en sí, sino la temperatura alta y los ciclos largos.

Cómo secar cada tejido

En SOKIOS trabajamos solo con dos tejidos, y cada uno tiene su rutina:

  • Algodón (percal 200 hilos y satén 400 hilos): programa corto y temperatura baja. Así mantiene su tacto y su forma lavado tras lavado.

  • Algodón con micropoliéster: es el más agradecido. Seca más rápido y se arruga menos, así que la secadora es su mejor aliada en invierno. Estos tejidos son perfectos si no quieres perder mucho tiempo o para niños que manchan más la ropa de cama. 

Si quieres el detalle de cada tejido, te lo contamos en Algodón o algodón con micropoliéster: cómo cuidar cada tejido de tu ropa de cama.

Tres trucos para que salga perfecta

  1. Cierra la cremallera de nuestros sacos nórdicos, para que no se enganche ni se haga una bola.

  2. Sácala en cuanto termine el ciclo, o incluso un poco húmeda. El calor residual ayuda a que las arrugas desaparezcan solas. Un truco es extenderla inmediatamente o colgarla para que esté más estirada. 

  3. Saca el relleno antes de meter el saco en la secadora. La funda va cada semana; el relleno, solo cuando le toque.

Lava una vez a la semana y olvídate del tendedero

Lo ideal es lavar sábanas y fundas nórdicas una vez a la semana. En verano no cuesta nada, pero en invierno ese ritmo se complica: la ropa pasa días en el tendedero, ocupa media casa y a veces huele a humedad.

Con la secadora, lavas por la mañana y por la noche ya tienes la cama hecha. Sin esperar, sin tener que comprar un segundo juego solo para ir rotando y sin renunciar a meterte en unas sábanas recién lavadas cada semana.

El relleno es otra historia: como nunca está en contacto con tu piel, basta con lavarlo cada dos o tres meses. Y cuando le toque, también puede ir a la secadora, por separado.

Lo que siempre te vamos a decir

La etiqueta manda. Y ante la duda, menos temperatura y menos tiempo. Tu ropa de cama está hecha para durar años; solo hay que tratarla como toca.

¿Todavía no tienes clara la rutina completa? Echa un vistazo a nuestra guía de lavado.


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